El miércoles se enteraron de la terrible noticia. Su padre había tomado una decisión trágica: tomó un arma y se disparó en el pecho. La autopsia confirmó que el taxista José Fassora, de 68 años, se había quitado la vida. El hombre iba manejando su automóvil por la autopista de circunvalación cuando al llegar a la altura del cruce con avenida Jujuy, apretó el gatillo.
Sus hijos no encontraban explicación a ese final. Pero cuando llegaron a la vivienda del hombre, encontraron a una mujer gravemente herida en el suelo. Y al parecer, todo cerró. Fassora se habría matado, convencido que los golpes que le había dado a su pareja fueron mortales.
Fuentes policiales comentaron que el taxista y María del Carmen López, de 55 años, habrían convivido juntos en el barrio Cervecero. Sin embargo, las constantes agresiones de las que habría sido víctima la mujer habrían provocado que los hijos de esta la obligaran a terminar la relación y a que Fassora buscara un nuevo hogar.
El taxista consiguió alquilar una habitación en una pensión ubicada en Raúl Colombres al 400, en Villa 9 de Julio. Hace dos semanas, López y Fassora se habrían reconciliado, aunque no volvieron a convivir.
El miércoles a la mañana temprano la mujer llegó hasta la casa. Comenzaron a discutir, y en un momento el hombre le habría pegado una trompada. "Es lo único que ella recuerda, porque después perdió el conocimiento", dijo la fuente consultada.
En la pensión
Uno de los hijos de taxista decidió ir hasta la pensión el miércoles a las 21.30 para buscar ropas para su padre. Llegó acompañado por un policía de la seccional 10ª cuando encontró a la mujer tirada en el piso de la habitación. Estaba todo desordenado, y según comentaron fuentes policiales, ella tenía tres heridas de arma blanca (en el tórax, en un glúteo y en el tobillo derecho). Además, su rostro estaba desfigurado, fruto de la brutal paliza.
López fue trasladada al hospital Padilla, donde permaneció internada en terapia intensiva hasta ayer, cuando le dieron el alta. El fiscal de Instrucción Guillermo Herrera dispuso que una comisión integrada por policías de la Dirección General de Investigaciones y de Homicidios y Delitos Complejos, a cargo de los comisarios Humberto Ruezga, Miguel Gómez y Hugo Cabeza, fuera hasta la vivienda.
Nadie escuchó nada, ya que la mayoría de los que viven en la pensión trabajan por la mañana y no estaban allí. La propietaria del lugar había alertado que la pileta del baño perdía agua. Cuando los policías ingresaron descubrieron que estaba rota, como muchas otras pertenencias. Todo indicaría que existió la agresión, y explicaría la trágica decisión de Fassora.
Sus hijos no encontraban explicación a ese final. Pero cuando llegaron a la vivienda del hombre, encontraron a una mujer gravemente herida en el suelo. Y al parecer, todo cerró. Fassora se habría matado, convencido que los golpes que le había dado a su pareja fueron mortales.
Fuentes policiales comentaron que el taxista y María del Carmen López, de 55 años, habrían convivido juntos en el barrio Cervecero. Sin embargo, las constantes agresiones de las que habría sido víctima la mujer habrían provocado que los hijos de esta la obligaran a terminar la relación y a que Fassora buscara un nuevo hogar.
El taxista consiguió alquilar una habitación en una pensión ubicada en Raúl Colombres al 400, en Villa 9 de Julio. Hace dos semanas, López y Fassora se habrían reconciliado, aunque no volvieron a convivir.
El miércoles a la mañana temprano la mujer llegó hasta la casa. Comenzaron a discutir, y en un momento el hombre le habría pegado una trompada. "Es lo único que ella recuerda, porque después perdió el conocimiento", dijo la fuente consultada.
En la pensión
Uno de los hijos de taxista decidió ir hasta la pensión el miércoles a las 21.30 para buscar ropas para su padre. Llegó acompañado por un policía de la seccional 10ª cuando encontró a la mujer tirada en el piso de la habitación. Estaba todo desordenado, y según comentaron fuentes policiales, ella tenía tres heridas de arma blanca (en el tórax, en un glúteo y en el tobillo derecho). Además, su rostro estaba desfigurado, fruto de la brutal paliza.
López fue trasladada al hospital Padilla, donde permaneció internada en terapia intensiva hasta ayer, cuando le dieron el alta. El fiscal de Instrucción Guillermo Herrera dispuso que una comisión integrada por policías de la Dirección General de Investigaciones y de Homicidios y Delitos Complejos, a cargo de los comisarios Humberto Ruezga, Miguel Gómez y Hugo Cabeza, fuera hasta la vivienda.
Nadie escuchó nada, ya que la mayoría de los que viven en la pensión trabajan por la mañana y no estaban allí. La propietaria del lugar había alertado que la pileta del baño perdía agua. Cuando los policías ingresaron descubrieron que estaba rota, como muchas otras pertenencias. Todo indicaría que existió la agresión, y explicaría la trágica decisión de Fassora.